CAPÍTULO 6
¡Maldición!
Maldigo desde lo más profundo de mi alma al no encontrar nada decente que ponerme para esta noche dentro de mi closet. Luego de que el chófer del señor Harper me dejara en casa, visité a mamá en el hospital y pagué la deuda que se nos había acumulado por un par de meses con el cheque que el magnate me entregó como parte del pago de mi nuevo sueldo. Me tiré de espalda contra mi cama cuando la frustración se apoderó de mi cuerpo.
Tenía entendido que este tipo de eventos sol