Mundo ficciónIniciar sesiónMARCUS
Había subido a mi despacho, queriendo dejar a Mayla un rato a solas con sus amigas. Sin embargo, me mantuve alerta, escuchando de vez en cuando para asegurarme de que Mayla estaba bien. Me había estado obligando a intentar trabajar, pero los latidos de su corazón habían estado fluctuando, lo que me ponía nerviosa, y casi me aventuré a bajar para ver cómo estaba.
Sabía que estaba en buenas







