La poción del amor
La poción del amor
Por: Kea Cami
Prólogo

Todos los derechos reservados. Obra registrada en Safe Creative, Nro: 2302173521725

Pov: Melanie

Miro los dos café en mi mano y solo pienso en que hoy es el día.

Si, es hoy no hay dudas

Trato de mentalizarme para no terminar con ambos cafés caídos al suelo apenas entro a la empresa.

Paso por la recepción y saludo a Giselle, luego por el área de computación donde están Fred y Lori.

Conozco a todos y cada uno de los trabajadores a pesar de solo encargarme del área de diseño, se muchas cosas, son casi 8 años los que llevo trabajando aquí, soy gerente de área, digamos que mi jefe me tiene estima, de algo debía servir que mi mejor amiga y casi hermana sea la esposa de un Maxwell.

Llego a mi área y lo veo.

Diseñador de marketing y fotógrafo, lo que daría por ser su modelo en paños menores o que él me deje hacerle ropa interior a medida.

Mente perversa

Si y muy, pero es que este hombre me tiene tan enamorada, lo veo en silencio desde que el entro a trabajar a Maximus, es perfecto, la belleza le desborda, es inteligente, exitoso porque en su área el mejor sin dudas.

Derek Thompson es el hombre de mis sueños con el cual fantaseo cada noche y el que me hace suspirar cada día que lo veo pasar por mi lado, tiene 30 años, alto, castaño de ojos café claros a veces parecen verdes, avellana y una boca que es todo lo que estaría bien para besar, del cuerpo ni hablo, porque es divino. ¡Lo sé, me trae loca!

Pero nunca me he animado a invitarlo a salir, es que ¡Por favor! La producción que necesito para una cita con este hombre es demasiada. Porque no me permitiría arruinar la primer cita con él, eso acabaría con mis posibilidades.

— Mel hermosa dime que terminaste los diseños — Salgo de mi nube de fantasía.

— Em.... e... Si los tengo — Miro a Derek, miro el café en mi mano que es para él.

— Perfecto tráemelos así los reviso para elegir las modelos para la sesión de fotos — asiento y termino dejando los cafés en la mesa para buscar mis diseños.

Idiota, eres tan boba cuando lo tienes cerca

Si, soy una tonta y es lo que me sorprende, soy una mujer muy extrovertida siempre lo fui, pero cuando él está cerca soy una tonta, la lengua se me traba y mis manos sudan.

Según mi amiga Siena estoy enamorada o su mamá lo describe como un raro efecto que causa en ella su verdadero amor.

Ay es tonto, pero eso me sucede.

A mis 28 años no debería creer en esas tonterías, pero de verdad ese hombre me encanta.

— Si disimulas quizás no se de cuenta que estás babeando — me giro para mirar a Gina.

— No puedo, es más fuerte que yo, igual no estaba viéndome — me encojo de hombros — Quizás lo invite a salir — digo mientras entro a mi oficina a buscar los diseños.

— ¿En serio? Al fin, no sé porque te esperas tanto, no creo que él sea tan indiferente, seguro acepta — La miro y ruedo los ojos.

— Sé que aceptará, Derek es amable y lindo conmigo pero...

— Vos no querés solo una cita lo sé, querés que sea perfecta y no soltarlo más — asiento y sonrío mordiendo mi labio inferior.

— Me conoces bien Gi — suspiro mientras tomo los diseños. — Yo quiero que él no quiera soltarme más, quiero una cita y tenerlo a mis pies — comienza a reírse y camino es reversa para salir de la oficina.

— Estás loca Mel — me encojo de hombros con una sonrisa pícara.

Camino a la sala de fotografía y lo veo mirando un portafolio sentado muy relajado, se ve tan sexy.

¡Por favor, necesito conseguir a este hombre!

Levanta la vista y sonríe al verme.

— Traje... los diseños — Se levanta y se acerca a mi.

Siento mi cuerpo descontrolado ante su cercanía.

— Que eficiente sos Mel — sonrío como tonta.

— Lo que necesites Derek lo puedo traer — Toma los diseño de mis manos.

— Que generosa sos — Sonríe — Pero no me gustaría abusarme — me guiña un ojo y camina a su escritorio.

Me aguanto un suspiro, porque no seré tan tonta de quedar en evidencia, pero mis calzones seguro están húmedos nomas de tenerlo cerca.

Salgo toda boba de su oficina a seguir con mi trabajo, camino a la sala de diseño y veo los cafés fríos.

Suspiro porque otro día más que no me animo a invitarle ni un café.

— Mel, Mel — Gina viene apresurada hacía mí — Hay que llevarle diseños al señor Maxwell ¿Querés hacerlo vos? — Recuerdo que tengo que hablar con Liam.

— Si se los llevo yo — asiente y me pasa unas carpetas.

— Yo subo pero para el área de ventas — dice Gi y me sigue a mí.

— ¿Sabes que estaba pensando? — Miro a Gina.

— ¿Qué cosa? — sonríe divertida.

— Tengo una amiga que trabaja en un lugar donde te tiran las cartas, podrías decirle que te las tiren y veas como saldría una cita con Derek — la miro interesada.

— Y así saber si debo seguir mis planes o hacer algo — asiente.

— Si, hay tiradas que te dan consejos, podrías funcionar, yo lo he hecho y es... la verdad acertó en todo.

— Uhh me gusta, debería ir — Gina asiente muy entusiasmada.

— Le voy a preguntar a mi amiga cuando puede — Asiento segura.

¿Qué dirían las cartas de Derek y yo?

¿Será él hombre de vida? Yo estoy segura que si.

Nos separamos y Gina sigue su camino mientras yo voy directo para ir a la oficina de Liam, el querido esposo de mi amiga; debería preguntarle acerca de la hora de la fiesta, también si piensa comprarle algo especial a Siena. Mañana es el cumpleaños de mi amiga y él como buen esposo está organizando todo.

Reviso los diseños que debo entregarle, creo que están todos, supongo que igual luego puedo traerlo si faltó alguno además..

— La vida me premia con la mejor vista — resoplo al escuchar esa voz.

Que molesto, ya viene a invadir mi espacio con su mala suerte.

— Y a mi me castiga con el ser más molesto del mundo — Comienza a reírse.

— Señorita no puede entrar a la oficina, el señor Maxwell está con su esposa — miro a Adriel mientras ruedo los ojos y sigo mirando mis diseños.

— No sería la primera vez que los interrumpo, que aprendan a comportarse y... — quiero seguir mi camino pero todos mis diseños caen esparcidos por el suelo.

¡Ay dios! ¿Ven? Adriel es la mala suerte en persona, siempre siempre que está cerca mío algo malo me pasa, se me caen las cosas y vean ahora.

Chasqueo la lengua y me agacho a juntarlos, son muchas hojas y estaban ordenas perfectas para entregarse, ahora todo está arruinado y culpa de este niño.

— Te ayudo, no te alteres Mel — Se acacha conmigo y lo aparto.

— No, es tu culpa, siempre me pasan cosas malas cerca tuyo — comienza a reírse y no le importa mi negativa, comienza a juntar los papeles y arreglarlos.

— Sos linda enojada Mel, ¿Lo sabes no? — lo miro mal y solo se carcajea.

Junto todo pero están desordenados y eso me fastidia.

— Te pido que solo me dejes tranquila terminar de ordenar esto, para llevárselo a Liam — El muy sinvergüenza solo sonríe con picardía.

— Mel, déjame que los acomodo — lo miro arqueando una ceja.

— No molestes y déjame arreglar este desastre — Se encoje de hombros y se sienta en su escritorio mientras yo organizo los diseños.

Siento que me mira todo el tiempo, es molesto.

— Sé que soy linda pero deja de mirarme, podría se acoso — no lo miro pero lo conozco se está riendo divertido.

— Iré preso pero con las mejores imágenes guardadas en mi mente — lo miro de reojo — Lo siento que insulto, se que puedes ser más hermosa, ojalá viva para verte en tu máximo esplendor — termino de acomodar todo y resoplo para caminar a la oficina de Liam.

— Voy a interrumpir a estos dos que parece no saben comportarse — comento refiriéndome a Siena y Liam.

— No seas mala, imagínate tener a la mujer que te vuelve loco todo el tiempo, yo también haría de mi oficina un lugar indecente — lo miro negando.

— Seguí soñando Adriel, no me mires con esa cara porque esto — nos señalo a ambos — Jamás jamás

— Yo no dije que eras vos— Levanta las manos con una fingida inocencia— Aunque... si que estás para el pecado Mel — sacudo mi mano y frunzo el ceño — Nunca es tarde para que me des tu número — grita.

— Seguí soñando Adriel, no me gustan los infantes — resoplo cansada.

Este niño no se da por vencido, ¿Cómo se le ocurre que yo miraría a alguien de su edad?

Dieciocho años y muy atrevido resultó, como me estresa.

Soy como su hermana, pero eso nunca le importó, lleva años molestandome, cree que es divertido.

Siempre es lo mismo vengo y solo me molesta, me pone de tan mal humor que quisiera golpearlo para que deje de fastidiar, Adriel jamás pierde la oportunidad para insinuarse sin una pizca de vergüenza.

¡Ash! Pendejo descarado.

Camino refunfuñando a la oficina de Liam, tenía que trabajar acá solo para fastidiarme.

¡Como me fastidia! ¡Ay por dios!

Golpeo la puerta.

Pero ya ni siquiera estoy enfocada en lo que iba a hacer, mi día se arruinó.

Unos segundos y la puerta se abre, Liam está algo... ¿Desarreglado?

— Mel... Lo siento justo estaba... — ruedo los ojos.

— No importa te traje esto y me voy, saludos a Siena — le dejo los diseños y me marcho porque ahora no tengo ganas de hablar.

Camino a la salida y mi celular suena, voy a tomarlo.

— Te lo dije, estaban ocupados, pero quisiste ser agua fiestas — lo miro mal porque ya por hoy no necesito ni una pizca más de mala suerte.

— Nadie te preguntó, que seas el asistente de Liam no te hace tener derecho de hablar con todos los que vengan a verlo, así que no me fastidies niño — Camino ignorándolo.

— Solo me dices niño porque no conociste mi faceta de hombre — sacudo mi mano fastidiada.

Faceta de hombre, si claro Adriel, quien te cree.

Miro el celular y Gina me mando la dirección de su amiga diciendo que atiende todo el día.

Eso es, debo enfocarme en cosas lindas como Derek.

Iré a ver mi suerte con Derek y dejar de pensar en personas que solo arruinan mi humor.

.....

Miro la dirección y se ve un local afuera que dice Tienda esotérica, esto me parece divertido y excitante.

Golpeo y no tarda demasiado en atenderme una chica joven, supongo de mi edad quizás unos años menos.

— Hola ¿Que estabas buscando? — pregunta muy amable.

— Vengo de parte de Gina, soy Melanie, busco a Brisa — sonríe y abre la puerta del lugar.

— Si adelante, bienvenida — ingreso al lugar y es de ventas de infusiones, inciensos, muchas cosas de las que podrían encontrar en donde uno va a que le lean la mano y eso, pero esto está a la venta.

— No sé si te contó Gina, pero estoy interesada en la tirada de cartas, más en específico en el amor — Ella me mira muy tranquila.

— ¿Querés saber como seguirán las cosas con tu novio? — niego porque ojalá y fuera mi novio.

— No, no es mi novio — me sonrío — Aún, quiero saber que tal me irá — La chica me mira y parece pensativa.

— Pero para eso te conviene adquirir algo más efectivo, ya que tienes la oportunidad de empezar de cero, podes hacer otras cosas, una tirada de cartas solo te dice lo que podría pasar, pero.. ¿Si pudieras decidir que pasará? ¿No sería mejor? — la miro curiosa porque eso suena demasiado fabuloso para ser verdad.

Poder decidir que pasará.

— Eso suena algo.. irreal pero no creo que hables en vano — niega y sonríe agachándose para sacar un franquito rojo.

— Vos decís que querés que sea tu novio ¿Se conocen? — asiento — Esto esto es perfecto para vos — pone el franco frente a mi. — Costoso pero eficiente, solo debes diluirlo en alcohol y suministrarlo a cualquier bebida fría no caliente — la miro sin entender.

— ¿Que es eso?

— Esto es La poción del amor — la miro descolocada.

— ¿La poción del amor? — la chica asiente con extrema seguridad.

— Una toma y estará completamente loco por vos, así de fácil — abro la boca sorprendida.

No es cierto. ¿La poción del amor?

Esto es... interesante.

---------------------------------------------

BIENVENID@S A La poción del amor MELANIE NOS REGALARÁ MUCHAS RISAS YA VERÁN!!

Estén atentas a mis r3des que anunciaré actualizaciones y nuevos capítulos!!

Saben que soy cumplidora y no las dejaré colgadas jamás jamás!!

Díganme en comentarios ¿Que opinan de este comienzo? De nuestro galán Derek jejeje

Capítulos gratis disponibles en la App >
capítulo anteriorcapítulo siguiente

Capítulos relacionados

Último capítulo