Kalias continuó entrevistando una por una a las chicas y enterándose de un montón de chismes, de pronto se preguntaba como era posible que algunas mujeres les fuera tan fácil hablar de sus propias compañeras, el siguiente turno fue el de la propia Noah, y aunque Kalias y ella no habían intercambiado más que unas pocas palabras existían entre ellos un cierto ambiente armonioso, como si se conocieran de toda la vida.
- Hola Noah, supongo que ya debes de estar enterada de lo que estoy haciendo a