NARRADOR
Grecia se siente sola abrumada y no sabe qué hacer, tiene frente a ella al hombre que tantas veces la llevó a la cima del placer y quien es el padre de sus hijos, pero no sabe qué hacer ante su pedido de darle otra oportunidad.
—No sé, yo solamente quiero ver a mis bebes —responde Grecia, con lágrimas en los ojos
—Nuestros hijos ya están en casa, Gloria e Irene los cuidan bien, pues no podían seguir en el hospital —responde Taddeo, omitiendo a Gabriel, pues Grecia aún no sabe toda la