UN DEMONIO VISITANDO A SU CREACIÓN
Aayush y yo embarcamos en el jet privado menos de una hora después de recibir la noticia sobre el estado de salud de Maria Fernanda y de mi hija.
Mi único objetivo ahora era encontrar a quien había envenenado a mi Manzanita. ¿Culpa? Sí, tenía. Y sabía que tal vez Maria Fernanda nunca me perdonara. Aun así, lucharía cada día. Y siempre tendría esperanzas, porque ella había perdonado al chico zombi y en mi cabeza yo también tendría la chance de que eso me pasara