Advertencia.
—¡Hey! —gritó una voz desde atrás, interrumpiendo mi momento de calma.
—¡Nico! —respondí, volteando rápidamente, y corrí hacia él. Pero algo me detuvo en seco. Vi que su mano estaba entrelazada con la de una chica de cabello negro. Mi corazón dio un vuelco, pero no pude mostrarlo. No podía permitirme que la angustia se notara.
—Te presento a Annie, un ángel que encontré —dijo Nico con una sonrisa.
La chica me miró, y de inmediato hizo una reverencia.
—Hola, un gusto, reina Celesty —dijo, y yo s