La manada de Alfred se encontraba a doce horas corriendo en forma de lobo.
— No te preocupes, Alfa. Monta en tu forma humana sobre mi lomo para evitar rasgar ese bonito vestido que llevas. — me dijo Jake cuando me vió en el apuro de ir en forma de lobo.
— No sabía que eras una montura. — dijo con malicia Alfred.
— Quizás a diferencia de tu manada, nosotros damos todo por nuestra Alfa de forma voluntaria: ella no nos pide que hagamos cosas por ella, nosotros lo hacemos porque queremos. — dijo Jo