Punto de vista de Elena
El clic del cerrojo al cerrarse sonó como un disparo en el silencio repentino.
No me di la vuelta nada más entrar. Me negué a hacerlo. Así que me quedé de pie mirando hacia el pasillo de mi piso, con la mano aún agarrada al frío latón del pomo de la puerta, los nudillos blanc