En ese instante, el grito de Sylvia provocó una respuesta.
—¡Mami! —Sonó la voz fuerte de Isabel, y ella salió corriendo como una ráfaga de viento.
Justo después de eso, también salieron Liam y la tía Tonya, que sostenía a Flint.
Sylvia primero abrazó a Isabel, besando su carita regordeta varias veces, luego tomó a Liam en sus brazos e hizo lo mismo por él y Flint.
Flint se rio de todos los besos.
Isabel y Liam estaban confundidos, obviamente no esperaban que Sylvia los besara tan fero