Tara respondió feliz: "Está bien, te esperaré para cenar juntos en la víspera de Año Nuevo".
Odell tarareó.
Tara no tardó en alejar el coche y marcharse.
Odell miró hacia el cruce que llevaba a casa de Sylvia.
'¿Por qué no ha venido todavía esa mujer? ¿No quiere ver a los niños?'.
Permaneció allí un rato más.
Por el cruce solo pasaba algún que otro vehículo, pero nadie se acercaba. Su expresión se hundió, dio media vuelta y entró en el portón.
...
Sylvia ayudó a la tía Tonya con el traba