Sherry se dirigió al baño para refrescarse antes de irse.
Al abrir la puerta, vio a John vistiéndose. Ya se había puesto los pantalones y ahora se estaba poniendo la camisa. Las primeras luces del amanecer entraron por la ventana, acentuando su físico esbelto y atlético, lo que hizo que los ojos de Sherry se abrieran como platos.
Cuando John se dio la vuelta, Sherry, sintiéndose un poco nerviosa, parpadeó y exclamó:
—¡¿Por qué te vistes ahora?!
John respondió con una sonrisa:
—Norma