John mantuvo una sonrisa comprensiva.
—Vine a hacerles una visita a usted y al Amo Carter. Pensé en ir a ver a Sherry ya que ya estoy aquí.
Las cejas de Sylvia se fruncieron, su tono reflejaba confusión.
—¿Tomar a Sherry? ¿No la has encerrado en tu casa todo este tiempo?
John fingió asombro.
—Ella se escapó anoche, ¿no te enteraste?
Sylvia dejó escapar un siseo exasperado.
—Tomaste su número de teléfono. ¡¿Cómo se suponía que iba a saberlo?!
La sonrisa de John se ensanchó.