Alan le dio a Ethan uno de sus autos para que lo usara durante su estadía.
—Te agrada este.
—Sí, está perfecto.
—Si no te gusta le digo a Marino que te envíe otro.
—No te preocupes, así estoy bien, además sólo estaré aquí algunos días.
—Bueno, vamos a almorzar.
Ethan y Alan ya estaban en la mesa cuando Lauren y Anni llegaron juntas, Ethan de inmediato sacó la silla para Lauren, ella lo miró con agrado y sonrió.
—Gracias, muy amable.
—Soy tu fiel sirviente. —Ella se rió.
—No exageres.
—Lo s