Capítulo 36
El tablero estaba perfectamente alineado sobre la pequeña mesa de madera. Las piezas negras y blancas se erguían como un ejército silencioso bajo el sol de Jeju. Helen se detuvo a unos pasos de distancia, sin interrumpirlas. Solo observando.

Abigail movió un alfil con precisión milimétrica.

Amal
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Xander Miguel Cantillo SimarraSon tus hijas helen
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