Asintió.
—Ve con cuidado hijo.
Simple.
Directo.
Sin reproches.
Sin preguntas innecesarias.
—Yo me quedo aquí —añadió, con firmeza— con mis nietas.
La palabra flotó en el aire.
Nietas.
Como si al decirla…
Se hiciera completamente real.
—No voy a apartarme de ellas.
Alexander s