Mundo ficciónIniciar sesión***
—Despierta mujer, pero despierta… —escucho una vocecilla que me saca de mi mundo de tranquila paz.
—Déjame, quiero dormir y tengo mucha hambre —gruño—, dile a mi madre que me deje en paz.
Abro mis ojos al escuchar unas risitas cerca de mi oído, toda moribunda veo a mi alrededor y la mirada de mi madre están encima de los míos. Parpadeo un par de veces y le digo a mi madre que gracias y que espere







