Capitulo 31

Ella vestía con túnicas de ceda blancas y yo no quería acercarme, mucho menos verla a los ojos pero la Diosa Luna me miraba fijamente y su hermosa voz sonó, acércate hija no tengas miedo dijo.

Madre, yo no … me siento sucia no soy digna de estar en su presencia dije con un tono de tristeza. 

Hija no digas eso, quien es digno para estar en la presencia de otra persona dime, lo que estas pasando no es porque tu lo hayas buscado mi ni&

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