Por Franco
Mis ojos se llenaron de lágrimas, sin poder evitarlo.
-A Fredy le encantaba volar, tenía una avioneta y se había comprado, esa semana, el avión con el que tuvo el accidente, no era muy grande, pero se supone que era más seguro...él era piloto, su registro era para volar aviones privados, no comerciales…Teníamos programado inaugurarlo con un viaje.
A esta altura, se me caían las lágrimas, no puedo evitarlo, es difícil recordarlo y hablarlo es peor.
-Éramos él, Javier, que tampoco pudo