Mundo de ficçãoIniciar sessãoSebastián.
Estoy entredormido pero siento que me besan la oreja y me rodean por la cintura, sonrio Anastasia qué traviesa eres.
-Buenos días mi lleti.
Esa vos no es la de Anastasia, es de un hombre maldito Julio, abro los ojos y volteo el me mira con una sonrisa, lo rempujó con mucha fuerza.
-Que puta madre crees que ases.
-Que delicado eres cuñado.
Lo tomo de la camisa y lo sacudo. Le daré la pálida de su vida.
-Ya se pueden callar.
Por mis gri







