Mundo ficciónIniciar sesiónSebastián.
Al entrar en la tienda nos atiende una dependiente una señora, alto y ya mayor. Me indica qué puedo esperar en una pequeña sala he insinua que soy el esposo de Anastasia. Eso quisiera. Anastasia se ríe y juegan poco con lo que dijo la señora, yo le sigo el juego. Estoy tomando un té que me sirvieron cuando escucho a Anastasia.
-Cómo me veo.
La miro de pies a cabeza, se ve realmente bella la dependiente de la tienda se acerca y discuten de que le hacer falta algo e







