La despedida en el aeropuerto resulta bastante incomoda y rápida. Maite solo quiere subir a ese avión de regreso a casa y olvidar ese fin de semana en Grecia.
Le envía un mensaje a su madre que está de regreso y se acomoda en su puesto para tratar de dormir durante el vuelo. Se siente tan avergonzada, que no podría tolerar un solo comentario por parte de Marcus.
Apenas empieza a salir el sol, cuando Maite salía del aeropuerto junto a Marcus, el chofer de Mía se acerca a ellos ayudándolos con e