20. Capítulo: "Durmiendo Con El CEO"
—No no, pasa.
Terminó de abrir la puerta y se hizo a un lado aún confundido y pensando probablemente de qué la presencia de ella no era real. Tenía que estar soñando.
—Vale, muchas gracias. Es que ha sido horrible.
El árabe la siguió y la volvió hacia él, mientras posaba ambas manos sobre sus hombros comprobando así de que ella sí era de carne y hueso y se encontraba prácticamente refugiándose en su habitación. Acarició la zona para calmar un poco esa sensación tensa que desprendía y el mied