AVA
Desde que entré a trabajar como asistente personal de Kellen Farrel, mi vida ha sido una montaña rusa, subidas y bajadas, ahora mismo no sé qué pensar, si lamentarme el hecho de haber aceptado trabajar para él hace cinco años, o de dar las gracias de que él, sin saberlo no yo de pedirlo, me ha dado el mejor regalo del mundo, aunque con la mirada que me lanza, me queda claro que me odia más que a nada en el mundo, y no lo culpo.
Ahora mismo estamos en el hospital, uno que al parecer no le