Adina tiró el borrador de papel a la trituradora y barrió los trozos a la basura.
Mientras pensaba en un motivo para ir mañana a la Corporación Winters, escuchó el ruido de un coche entrando en el patio.
Ni siquiera se molestó en ponerse las pantuflas y salió descalza al balcón. Abrió la cortina y se asomó.
Era un coche negro que le resultaba familiar y una figura reconocible salía de él.
¡Él volvió!
Y además sostenía un ramo de flores.
Adina apartó la mirada. Inmediatamente volvió al dorm