—¿mi amor te estás bañando?— pregunta Arturo al entrar a la habitación
—un momento cariño ya casi salgo
Arturo de despojo de su corbata, se quito el blazer, la correa y los zapatos quedando solo con una camisa blanca, la cuál desabrochó unos botones y su pantalón.
Estaba cansado y un poco estresado no fue un buen día para el en el trabajo quería cerrar un negocio bien grande pero, el otro hombre no quiero aceptar el porcentaje quiere más y a Arturo no le sirve además, que él está acostumbrado