Capítulo 39. Justo esa mañana.
Dieciocho horas después, ellos seguían enojados el uno con el otro, la diferencia fue que habían estado cansados por lo poco que durmieron la noche anterior y durante el vuelo de regreso a casa, Noah no dejó que ella se sentara en otro lado, que no fuera el de él y ambos se quedaron dormidos.
Era una escena bastante adorable para la vista de sus empleados. Aunque Noah no les dijera nada y mucho menos confirmara una relación con la niñera, ya había una nueva señora en la mansión.
—¿En dónde está