Nigel tomó a Allison del brazo y la colocó detrás de él. —¿Qué puedes hacer tú? No sabes nada. No eres lo bastante fuerte. ¿De qué servirías? ¡Esto no es un juego! ¡No es un lugar para que vengas a hacer tonterías!
—¡Vuelve adentro! —gritó, haciéndole señas desesperadamente para que se apartara.
Ahora era el momento de sobrevivir, no de hacerse la heroína.
Allison lo ignoró por completo. —Puedo ayudar.
Tommy vaciló un instante antes de mirar a los otros médicos. —Fue mi compañera de la facultad