Nicole cerró los ojos. Claramente tenía ganas de llorar, pero no le salían las lágrimas.
Lo había pensado muchas veces antes. Había muchas cosas que quería decir antes de morir, pero en este momento, su mente estaba en blanco.
Los fragmentos de roca que se desprendían a su lado le raspaban la mano, haciendo que goteara sangre.
Las viejas y nuevas heridas se entremezclaban, tan espantosas que no se sabía cómo era su aspecto original.
Los pasos justo delante de ellos sonaban como si vinieran d