Quinn salió manejando.
El latido de su corazón se hacía cada vez más rápido como si estuviera a punto de salir de su pecho.
Ella quería irse de este lugar lo antes posible para que Nicole no se enterara.
Quinn rápidamente pisó el acelerador.
Llegó a un semáforo rojo, pero no le importó.
En el siguiente segundo, un gran camión salió desde un lado y embistió hacia ella a una velocidad extremadamente rápida.
100 metros... 50 metros... 30 metros...
Quinn solo se dio cuenta del peligro cuando