Capítulo 30: Extrañas revelaciones.
En su habitación Leah y Derek, se disponen a conversar de sus inquietudes como pareja:
—Eres de armas tomar Leah, si no te detengo de seguro hubieses desgreñado a Savannah y a su madre.
—Seguramente, son bien pesadas las dos. Derek sabes que, te estuve investigando un poco, referente a como seria nuestra vida íntima.
—¿No te entiendo?
—Hablo de esto, que ya sabes—le muestra unas imágenes, muy sugestivas desde su celular.
—Ja, ja, ja, veo que estos temas te espantan.
—Un poco, pero lo que más me