Capítulo cincuenta y seis: Me jode quien puede
"Narra Harry Mascherano"
Estoy hasta las narices de pensar en las mil y una formas de matar a un italiano atrevido. Quiero torturarlo hasta que suplique por su muerte. Sin embargo, soy consciente de que algo así jamás se dará, lo cual me enerva todavía más.
No recuerdo haberme sentido tan furioso antes en toda mi vida, no quepo en mí. No veo la hora de aterrizar, ver a mi mujer y arrancarle los ojos a cada uno de los habitantes de esa jodida