Mundo de ficçãoIniciar sessãoMario
Ojalá pudiera mantenernos en este momento para siempre.
Clinc, clinc, clinc.
Cuando el tintineo de un cuchillo contra una copa de champaña corta la música, no estoy seguro de cuánto tiempo llevamos bailando... o cuánto tiempo llevamos mirándonos fijamente a los ojos en silencio.
No es hasta que Pilar de pronto murmura: —Oh, al demonio, aquí vamos—, que aparto







