Parte 1...
Bianca...
Me fui sin siquiera buscar a Adriano, realmente quería ver a Emília. Necesito su compañía, la echo de menos. Después de tanta emoción acumulada, escuchar su voz me hace mucho bien.
Gracias a Dios, hoy está lúcida y hablamos mucho. Ojalá fuera siempre así.
Está emocionada y me mostró el bordado que por fin había terminado después de tanto tiempo. Incluso había empezado un nuevo cuadro con un tema abstracto, que era el que más le gustaba y así me enseñó a pintar a mí también,