Cap. 30 Liberado
Esto recién comienza corazón, te sueltan las cadenas, pero la verdad te espera.
Arios estaba tenso en la celda sin saber qué esperar a partir de ese punto, había dado su declaración y dicho las cosas como son, sin retoques, es que todo era tan absurdo y a la vez complejo.
Su abogado entró en ese momento:
—Arios, estás libre.
Él se sorprendió de esas palabras y sonrió. Cuando salió su abogado le comentó:
—La joven quitó la denuncia, adujo que todo fue una confusión y que el vestido era de ma