Chase sacó el taxista del bar a patadas después de haberle propinado varios puñetazos dentro del establecimiento, y cuando alguien intentaba ayudar al hombre Patrick les informaba que se trataban de asuntos de la justicia.
–¡¡No le he puesto ni un solo dedo encima se lo juro!! –Gritó el hombre levantando las manos en señal de rendición, pero Chase le agarró de la camisa con brusquedad zarandeándolo.
–¡¡La dejaste tirada en una carretera desierta bajo la lluvia!! –Vociferó Chase pegándole otro p