Mundo ficciónIniciar sesiónErnesto no dijo nada, dejó que su hijo abrazara al vagabundo.
- Me alegro ver que ya estas bien.
Celio le hablo de forma tranquila a Camilo.
Camilo solo lo miro con delicadeza y le sobo la cabeza muy suavemente.
Ernesto comienzo a caminar a donde estaba Camilo y cada vez que se acercaba, el olor tan desagradable sofoco su nariz, lo cual hizo que se detuviera a unos metros de distancia del Vagabundo.
- Señor, quisiera hablar con usted adentro, pero necesita un bañ







