Capítulo 164: El heraldo de las sombras
La lluvia arreciaba contra los cristales, creando una cortina de agua que aislaba la biblioteca del resto del mundo. Caín mantenía la palma de su mano abierta, esa cicatriz plateada brillando como un espectro bajo la luz de las brasas. Aurora no podía dejar de mirarla; era el mapa de una vida que ella apenas empezaba a comprender.
—Me pides que te cuente cómo se sintió ese juramento —dijo Caín, su voz descendiendo a un registro grave, casi monocorde—. La v