CAPITULO 61- ¿QUÉ CLASE DE HIJA ERES?
Kate cerró la puerta con cuidado, las manecillas del reloj marcaban las 7:15 a.m. Su cabello estaba un desastre, y la ropa arrugada que llevaba era la misma del día anterior. A pesar del evidente cansancio, una leve sonrisa asomaba en su rostro. La noche con Aaron había sido un oasis, un respiro de la rutina asfixiante y las demandas incesantes de su madre.
Pero esa paz no duró mucho.
—¿Se puede saber dónde has estado? —La voz de su madre cortó el aire como