Adrián está en el sofá con Lola a su lado, sus manos entrelazadas. Helena en sillón individual luciendo más furiosa de lo que su familia la ha visto en años. Alessandro de pie junto a la chimenea, su postura tensa. Y Sofía llega última, cargando laptop y varias carpetas más.
"Gracias por venir," dice Adrián, aunque su voz suena cansada. "Especialmente después del día que tuvimos."
"Mis nietos fueron suspendidos defendiendo a su madre," dice Helena con filo en su voz. "Y mi hijo fue destituido d