POV LOLA
El despertador suena a las seis de la mañana y ya estoy despierta, mirando el techo de mi habitación ridículamente lujosa, mentalmente repasando la lista de todo lo que necesita pasar en las próximas dos horas para que tres niños de cinco años lleguen al colegio a tiempo, vestidos apropiadamente, alimentados, con mochilas correctas y sin crisis emocionales. Es lunes de la tercera semana de colegio y todavía no hemos logrado mañana perfecta. Algunas han sido desastres completos, otras c