POV ALESSANDRO
El teléfono suena a las once y media de la noche. Normalmente estaría dormido a esta hora, pero después de la llamada con Lola hace veinte minutos, el sueño es imposible. He estado sentado en mi estudio, mirando las fotos enmarcadas de mis nietos en el escritorio, procesando el hecho de que en cuestión de días se irán al otro lado del mundo.
Seis meses.
Mi hija y mis nietos estarán en Nueva York durante seis meses.
La casa va a sentirse vacía de formas que no he experimentado des