Mundo de ficçãoIniciar sessãoDayana Ivanov
No lo puedo creer, no puedo creer que haya dicho que no, que le haya dicho que no ha él, y que en estos momentos me encuentre frente al señor D’angelo, escuchando al padre que reside el matrimonio hablar sin parar, en algo de lo que no estoy prestando la menor atención, solo gira por mi cabeza una y otra vez sus palabras, y la manera en la que lo rechacé, a pesar de estar murié