Los Versos de los Dioses del Mar y el Viento...
Entrada la noche, Zeheb observa como su ahora esposa juega con los pequeños niños, hace una seña y una doncella se acerca a Adalet quien tenía en sus brazos a la princesa Aiyla quien duerme dulcemente aferrada a uno de los dedos de la joven, la doncella susurra unas palabras y la sultana se sonroja de golpe, así que se acerca hacia Defne y entrega a la bebé luego se acerca a su hermana para despedirse de ella.
–Te voy a extrañar hermana…
–No es como si no nos volviéramos a ver, ya sabes no me h