Hubo silencio por un momento, mientras el ambiente se había puesto bastante tirante, La madre de Ricardo no decía nada, sabía que había cometido un grabe error al permitirle la entrada a Lorena, su hijo había sido claro, pero su consuegra, la había convencido con mentiras sobre una supuesta enfermedad, y Esthela se dejó atrapar teniendolo lástima.
–Papá, la abuela vino a verme, me dijo que estaba enferma–alegó Carmina, al sentir la sensación de frialdad que reinaba entre ellos, mientras Ricardo