Después de aquel susto que se pegaron Bianca y Ricardo, mientras saciaban el apetito que se tenian el uno por el otro en la oficina de ella, Bianca sintió la duda en su corazón de que Carmina algo sospechaba, pues su sonrisa al verla parada en la puerta, era un indicio de ello, mas al descubrir la situación de su labial embarrado alrededor de su boca, sin duda alguna, pudo haber levantado una sospecha en la adolescente.
Bianca bajó un poco mas arreglada con su bolso en manos, al acercarse hast