Mundo ficciónIniciar sesiónNo entiendo nada de lo que dicen, pero la poca paciencia que me queda se agota con cada segundo.
—¡Súper mierda! —exclama el rubio, acercándose a mí—. La princesa se parece tanto a ti, joder, es tu vivo retrato.
Me quedo en silencio, no entiendo nada, todos estos hijos de puta me confunden, me siento c







