42. La entrega...
Capítulo 42. La entrega de la fiera
El trayecto de regreso en el auto fue tenso. Sebastián iba en el asiento del copiloto, con el rostro pálido y la camisa empapada de sangre tras haberle reventado la cara a Julián en el almacén. Su chofer pisaba el acelerador a fondo mientras intentaba controlar el volante.
En el asiento trasero, Victoria permanecía callada, con la adrenalina a tope y el vestido desarreglado por el forcejeo del secuestro.
Sebastián mantenía los ojos cerrados, respirando con di