Mundo ficciónIniciar sesiónDaniela, en su oficina tomaba una pastilla para el terrible dolor de cabeza que la aquejaba esa mañana.
—Doctora Robledo buenos días —saludó una joven humilde, con un niño pequeño en brazos, en ese momento Daniela, tenía los ojos cerrados y se masajeaba las sienes con los dedos.
—Buenos días —respondió abriendo los parpados—. Tome asiento por favor —indic&oacut







