Mundo de ficçãoIniciar sessão— Roxana, perfecto, como siempre tus calificaciones son impecables— dijo aquella maestra muy orgullosa de su alumna.
Roxana era una chica muy estudiosa.
—Hija, te contare una historia, siéntate aquí a mi lado — dijo aquella abuelita muy entusiasmada.
Roxana de inmediato le hizo caso.
— Por dónde empiezo, oh sí, ¿Recuerdas la casa abandonada que queda a unos cuantos metros de nuestra casa?— dijo de repente aquella señora.
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